Cómo cuadrar la caja al final del día
El cierre de caja es el repaso de la jornada: qué se ha hecho cada cliente, cómo lo ha pagado, y cuánto dinero debería haber en el cajón y en el datáfono. Se hace en un par de minutos al terminar el día, y de paso es lo que reparte los puntos a tus clientas.
Un consejo antes de empezar: hazlo al final de la jornada, no a media mañana. Así están ya todas las citas del día y no tienes que volver.
Lo que ves al abrir
Entra en «Cierre de Caja» desde el menú. Arriba está la fecha, con flechas para moverte a días anteriores, y debajo los números del día:
- Efectivo — lo que ha entrado hoy en dinero físico, ya descontados los gastos que hayas pagado en efectivo.
- Datáfono — lo cobrado con tarjeta. Tiene que coincidir con el cierre de tu TPV.
- Total del día — todo lo vendido en la jornada, da igual cómo haya entrado. Los gastos no lo bajan: lo que se hizo, se hizo. Restan del efectivo, que es donde de verdad falta el dinero.
Esas tres contestan «¿cómo ha ido hoy?» y son lo único que ocupa sitio arriba. Tocando «Ver el detalle de la caja» se despliega el resto: el Bizum, las transferencias y los gastos si los hay, el aviso de si hoy has cobrado algo de un día anterior («El total incluye 40,00 € de días anteriores», que explica por qué puede haber más dinero del que suman los servicios de hoy), y el saldo del cajón, que es lo que de verdad comparas al contar los billetes:
- Venía de días sin cerrar — el dinero con el que empezó el día. Si tienes todos los días anteriores validados, es simplemente el fondo de cambio. Pero si arrastras días sin cerrar, aquí está también todo su efectivo, porque hasta que no validas un día su dinero sigue contando como que está en el cajón. Por eso puede salir una cifra grande que no se parece a lo que has cobrado hoy: no es de hoy, es de todo lo que llevas sin cuadrar. Es siempre efectivo: lo cobrado con tarjeta nunca entra aquí, porque no pasa por el cajón.
- Debe haber en el cajón — lo que tiene que haber al terminar la jornada. Esta es la cifra que comparas con lo que cuentes a mano, antes de sacar nada.
- Al cerrar, guardas … y dejas de cambio … — lo que subirá a la caja mayor cuando valides, y el fondo que se queda para mañana.
Para ir a un día lejano no hace falta ir flecha a flecha: toca la fecha de arriba y se abre el calendario.
Más abajo van tus clientes del día en el orden en que pasaron, con su hora, lo que ha pagado cada uno en total, y debajo sus citas y sus productos.
Paso a paso
Marca solo a quien no pagó en efectivo
Debajo del nombre de cada cliente hay un botón con la forma de pago. Todos empiezan en «Efectivo» 💶, que es lo más habitual, así que a la mayoría no tienes que tocarles nada.
Toca solo los que pagaron de otra forma. Cada toque avanza a la siguiente: Tarjeta 💳, Bizum 📱, Transferencia 🏦, «No pagó» 🚫 y vuelta a Efectivo 💶. Da la vuelta entera, así que si te pasas de largo sigue tocando y vuelves a la que querías.
Eso es lo que hace que cuadren las cifras de arriba: lo que quede en efectivo va al cajón, y lo que marques como tarjeta al datáfono.
«No pagó» 🚫 es para quien se va debiendo. Ese ticket no cuenta como dinero cobrado y te lo encontrarás luego en «Cobros pendientes» para cobrarlo el día que vuelva.
Si paga con dos formas a la vez —una parte en efectivo y otra con tarjeta, por ejemplo— usa el botón «Dividir» que hay al lado. Ahí pones cuánto con cada una, y puedes añadir tantas formas como necesites.
Ajusta lo que hayas cobrado distinto
Cada cita muestra «Previsto» y «Cobrado». Toca el importe cobrado (el del lápiz ✏️) para cambiarlo si al final cobraste otra cosa: un retoque de más, un descuento, una promoción.
Puedes escribir el importe con coma o con punto, como te salga.
¿Y si lo que cambió fue el servicio? Toca el nombre del servicio (también lleva su lápiz ✏️) y se abre el editor de la línea: ahí cambias o añades servicios, pones el precio cobrado de cada uno y hasta la cantidad. ¿Madre e hija con la misma ficha y dos manicuras de 15 €? Pon cantidad 2 y el ticket dice la verdad: «2× Manicura», 30 €.
¿Y si la clienta vino pero uno de los servicios no se le llegó a hacer? En ese mismo editor tienes «🚫 Este servicio no se hizo»: la línea sale de la caja del día y deja de contar como cobrada. No es lo mismo que «No show» (ella sí vino) ni que «No pagó» (no te debe nada). Si te equivocas, «↩ Devolver a la caja» lo deshace.
La ✕ de un servicio dentro del editor sirve para cambiar qué servicios nombra la línea, no para sacarla de la caja. Una línea no puede quedarse sin ningún servicio: si lo que quieres es que no se cobre, usa «Este servicio no se hizo».
Marca a quien no vino
Desliza la cita hacia la izquierda y aparecen dos opciones: «No show» para quien no se presentó y «Canceló» para quien avisó de que no venía. Al marcarlo, esa cita deja de contar como cobrada.
Si te equivocas, vuelve a deslizar y se desmarca.
Añade lo que no estaba en la agenda
Con «Agregar Cliente» apuntas a quien vino sin cita. Y si lo que se ha llevado es un producto —un champú, una cera— activa «Es una venta de producto» en esa misma pantalla.
¿Y si la clienta no está dada de alta? No hace falta que salgas del cierre. Escribe su nombre o su teléfono en el buscador y, si no aparece, te ofrece «➕ Crear "lo que hayas escrito"»: la das de alta ahí mismo y queda elegida para cobrarle.
La diferencia importa: el producto se suma al ticket de esa clienta y, si lo tienes activado, le da puntos junto con el servicio. Si se hizo un corte de 60 € y se llevó un champú de 40 €, acumula por 100 €.
Quien viene sin cita también acumula puntos, si lo tienes activado en el perfil de tu centro. La única excepción es la «venta sin cliente», que no va asociada a nadie.
¿Dos personas sin ficha el mismo día? Cuando eliges «Cliente genérico» te aparece un campo «¿De quién es?». Escribe ahí un nombre —«Amparo», «Victoria»— y cada una queda en su propio ticket, con sus servicios y su forma de pago: puedes cobrarle a una con tarjeta y a la otra en efectivo. Es solo para que las distingas tú; no crea ninguna ficha ni guarda datos de esa persona.
Si lo dejas en blanco, todo lo que apuntes al genérico ese día va junto en un solo ticket, como hasta ahora.
Apunta los gastos del día
Con «Registrar gasto» anotas el dinero que ha salido: el papel de la droguería, el cambio, un recado. Te pide el concepto, el importe y si lo pagaste en efectivo del cajón o con tarjeta.
Esa última pregunta importa: solo lo que sale del cajón descuadra el efectivo. Un pedido pagado con la tarjeta del negocio es un gasto del día, pero el dinero del cajón sigue intacto.
Los gastos aparecen al final de la lista y puedes borrarlos con la ✕ mientras el día siga abierto.
Deja una nota si algo no cuadra
Encima de los botones hay un campo para la nota del día: «faltaban 20 €, revisar», «descuento por promoción». Se guarda con el cierre y la puedes leer después.
Cierra el día
Cuenta el dinero del cajón y compáralo con «Queda en el cajón». Haz el cierre de tu datáfono y compáralo con «Total del datáfono». Si las dos cosas cuadran, pulsa «Validar Cierre».
Antes de cerrar te enseña un resumen con esas mismas cifras, y te avisa si queda algo por cobrar. Puedes cerrar igualmente: que alguien pague otro día es normal y no te bloquea el cierre.
Al validar pasan dos cosas: el día queda cerrado y tus clientas reciben sus puntos.
Si te equivocas, puedes reabrirlo
Un cierre validado se puede reabrir mientras no hayas cerrado ningún día posterior, con el botón «Reabrir» que aparece en su sitio. Corriges lo que haga falta y lo vuelves a validar; los puntos que ya se dieron no se quitan ni se duplican.
Lo que cierra la puerta no es que haya pasado tiempo, sino haber cerrado la caja del día siguiente: a partir de ahí ese día queda cuadrado y el saldo del cajón se apoya en él. Si te das cuenta después, en el sitio del botón «Reabrir» te sale «Corregir», que es lo que explicamos justo aquí abajo.
La flecha de avanzar se bloquea en el día de hoy: no se puede cerrar un día que todavía no ha llegado.
Corregir un día que ya no se puede reabrir
Pasa: te das cuenta el jueves de que el lunes cobraste 50 € y eran 60. Ese día ya está cuadrado y no se toca — la corrección se apunta en la caja de hoy, con una nota que dice de qué día viene.
Se hace desde el cierre de aquel día, con el botón «Corregir». Eliges de quién es, qué pasó, cómo se pagó (efectivo, tarjeta, Bizum o transferencia) y por qué. Aparece en la caja de hoy como una línea marcada «Corrección». Hay tres casos:
- Se apuntó mal el importe: el dinero entró aquel día, pero se apuntó otra cifra. Lo típico al conciliar con el banco: el datáfono cobró 12 € y en la caja pone 11,50 €. Escribes lo que fue de verdad (12) y la app calcula la diferencia. Si se cobró con tarjeta, Bizum o transferencia, se corrige en la propia caja de aquel día: pasa a contar 12 € en el datáfono, en la conciliación con el banco y en la facturación, y en su cierre verás la línea original con la corrección al lado. No importa que la caja de hoy ya esté cerrada.
- Le devuelvo dinero: se lo devuelves hoy, así que sale hoy del cajón o del datáfono.
- Me faltó cobrar: te lo paga ahora, así que entra hoy.
Si fue en efectivo, la corrección se apunta en la caja de hoy (tiene que estar abierta), porque el dinero está en el cajón de hoy.
Por qué no se retoca el día viejo. Si lo reescribiéramos, el cuadre que hiciste aquel día dejaría de tener sentido y no quedaría rastro del error. Así se ven las dos cosas: lo que apuntaste y lo que corregiste. Es también lo que va a exigir la ley de facturación.
Y si lo que pasó es que apuntaste a alguien que no llegó a venir, marca también la casilla de quitar el servicio de su ficha. Los puntos que ya recibió tu clienta se mantienen: ya le llegó el aviso al móvil, y quitárselos por un fallo nuestro sería peor que el fallo.
Un ejemplo de día completo
| María López — Corte y color (efectivo) | 60,00 € |
| María López — Champú anticaída 🛍️ (efectivo) | 40,00 € |
| Ana García — Manicura (tarjeta) | 25,00 € |
| Rocío Pérez — No se presentó | 0,00 € |
| 💸 Papel higiénico (efectivo) | -12,00 € |
| Efectivo | 88,00 € |
| Datáfono | 25,00 € |
| Total del día | 125,00 € |
| Venía de días sin cerrar (aquí solo el fondo de cambio) | 150,00 € |
| Debe haber en el cajón | 238,00 € |
Hoy han entrado 88 € en efectivo (los 100 € de María menos los 12 € del papel) y el datáfono tiene que dar 25 €. La cita de Rocío no resta nada, simplemente no suma.
En el cajón tienen que estar 238 €: los 88 € de hoy más los 150 € del fondo. Esa es la cifra que cuentas. Si cuadra y validas, la app guarda los 88 € en la caja mayor y deja los 150 € en el cajón para mañana.
Si cuentas el cajón y no cuadra
Cuando has contado el dinero y no coincide con lo que debería haber, la app no te deja cerrar el día. No es por fastidiar: cerrar sabiendo que falta dinero lo daría por bueno, y esa diferencia subiría a la caja mayor como si fuera recaudación.
Lo primero es buscarla: repasa el recuento y las líneas del día, por si a alguien se le puso un importe de más o se olvidó un gasto.
Si no la encuentras, puedes cerrar igualmente: la app te pide que expliques la diferencia y la deja anotada. Así no te quedas sin poder cerrar un viernes por 3 €, y la diferencia queda por escrito para revisarla con calma. En ese caso se guarda el dinero que hay de verdad, no el que debería haber.
Si no cuentas el cajón, el día se cierra como siempre: sin recuento no hay nada que comparar.
Las dos cajas: la del día y la que se guarda
El dinero no se queda en el cajón. Al validar un día que cuadra, la app saca del cajón todo lo que sobra del fondo de cambio y lo pasa a la caja mayor, que es donde se acumula hasta que vas al banco. En el cajón se queda solo el cambio para el día siguiente.
Eso es exactamente lo que ya haces a mano: cuadras, sacas la recaudación y la guardas. La app lo apunta sola al cerrar, así que no tienes que hacer nada más.
- Caja del día (el cajón) — el fondo de cambio más lo que se haya cobrado hoy. Es lo que cuentas al cerrar.
- Caja mayor (lo guardado) — lo que han ido dejando los cierres, esperando el viaje al banco.
El dinero que llevas al banco
Sale de la caja mayor, no del cajón. En «Estado de la Caja» lo tienes arriba del todo, y con «Anotar ingreso en banco» apuntas cuánto has ingresado y qué día. Si lo anotas días después de ir al banco, pon el día en que lo ingresaste: así sale en la conciliación el mismo día que en el extracto.
¿Te pagan algo que no es una venta de la app? Por ejemplo, una clienta que te debía dinero de antes de que empezaras a llevar aquí la caja. Con «Anotar entrada de dinero» pones cuánto, qué es y qué día: va a lo guardado y de ahí al banco con el resto. No cuenta como facturación, porque esa venta ya la hiciste en su día.
¿Dónde está «Estado de la Caja»? Dentro del cierre de caja: pulsa «Estado», arriba a la derecha. No tiene entrada propia en el menú.
Lo guardado y lo del cajón no tienen que coincidir
Son dinero distinto. «Guardado para llevar al banco» es lo que han ido dejando los días ya cerrados y todavía no has ingresado. «En el cajón ahora mismo» es lo que encuentras si abres el cajón y cuentas: el fondo de cambio más lo cobrado en efectivo en los días que aún no has cerrado, hoy incluido. Debajo de la cifra tienes el desglose. Cada vez que cierras un día, su efectivo deja de contar en el cajón y pasa a lo guardado.
Puedes ingresar menos de lo que hay, y es lo normal: las monedas no se pueden meter por el cajero. Anota lo que hayas ingresado de verdad y el resto se queda en la caja mayor esperando al siguiente viaje.
De dónde sale ese número
Debajo, en «Movimientos», tienes el extracto con cada apunte, su importe y, al lado, el saldo que dejó: así puedes seguir la cuenta con el dedo hacia abajo en vez de tener que creerte el total. Con «Ver movimientos anteriores» vas trayendo más, hasta el principio de tu caja.
Hay una pestaña por caja —«Guardado» y «En el cajón»— y cada una lleva su propia cuenta, como el extracto de dos cuentas distintas del banco. No se mezclan a propósito: un listado con los movimientos de las dos juntas no explicaría el saldo de ninguna.
Cada día que cierras deja su apunte: lo cobrado en efectivo entra en el cajón, y acto seguido todo sale del cajón hacia «Guardado». Por eso el cajón se queda a cero después de cerrar: la recaudación está guardada, y el fondo de cambio (los 50 € que dejas siempre para dar cambio) va en su propia cuenta y no se mezcla con nada.
Cuando cuentas el dinero a mano y no coincide, la app apunta la diferencia —lo que faltaba o lo que sobraba— y la cuenta desemboca en lo que contaste. No se borra ni se sustituye nada: siempre podrás ver cuánto se descuadró y cuándo.
¿Y si te equivocas al apuntar algo a mano? Un recuento con un número mal tecleado o un ingreso en banco que no llegaste a hacer llevan una ✕ a su derecha en el extracto. Al pulsarla, la app te pide confirmar y lo anula: el apunte no desaparece, aparece encima su anulación con el signo contrario, y el saldo vuelve a ser el de antes. Los apuntes que dejó un cierre no llevan ✕: esos se deshacen reabriendo ese día.
En la pestaña «En el cajón» el número de arriba incluye además el fondo de cambio, que va en su propia cuenta, y lo cobrado en los días sin cerrar, que todavía no es un apunte. Ninguno de los dos sale en el extracto, así que el saldo de la última línea será menor que la cifra de arriba.
No lo apuntes como gasto. Un gasto es dinero que se va (el papel, la droguería); lo que llevas al banco cambia de sitio. Si lo apuntas como gasto, tus cuentas dirán que el negocio pierde cada mes justo lo que ingresas.
Comprobar que el banco cuadra
Una vez al mes, o cuando quieras, conviene comprobar que lo que la app dice que tiene que estar en el banco, está. No hace falta bajarse el extracto ni importar nada: en «Estado de la Caja» pulsa «Conciliar con el banco», abre el extracto del banco en el ordenador o en la app del banco, y ve comparando.
La pantalla te enseña, día a día y en el mismo orden en que salen en el extracto, todo lo que ha salido de la app hacia el banco:
- El cierre de tarjeta de cada día: la suma de lo cobrado con tarjeta, que es lo que el datáfono liquida de una vez. Una fila por día.
- Cada Bizum y cada transferencia, con el nombre de la clienta.
- Cada ingreso en efectivo que hayas anotado con «Anotar ingreso en banco».
Cuando encuentres uno en el extracto, pulsa «Cuadra». Queda marcado en verde y la app te dice cuántos llevas: «8 de 11 casados · 3 por revisar», y cuánto dinero falta todavía por ver en el banco.
Si todo cuadra, genial. Si hay alguno que no encuentras, o el importe no coincide, pulsa «Revisar la caja» en esa fila: te abre el cierre de ese día para ver qué pasó. Lo normal es un cobro marcado como tarjeta que en realidad fue en efectivo, o al revés, o un ingreso anotado que no llegaste a hacer.
Dos cosas que no te sorprendan:
- El banco abona la tarjeta descontando la comisión. La app te enseña lo que cobraste (el bruto); en el extracto verás algo menos. Si las cifras se parecen salvo por la comisión, cuadra.
- Si corriges la caja de un día que ya habías casado, la fila pasa a ámbar y te avisa: «se casó por 30 € y ahora es distinto». Vuelve a mirar el banco y pulsa «Volver a casar». Nada se pierde por el camino: la app guarda con qué importe lo casaste.
Los cobros en efectivo del día no salen aquí, y es normal: ese dinero va al cajón y a la caja guardada, y solo llega al banco cuando lo ingresas, que es la última fila de la lista.
¿Me falta alguna caja por cerrar?
En «Estado de la Caja» tienes la respuesta de un vistazo: cuánto dinero hay ahora mismo en el cajón y qué días te faltan por cerrar. Solo salen los días que tenías abierto, así que los domingos y los festivos no te ensucian la lista.
Toca cualquiera de esos días y te lleva directo a su cierre para revisarlo y validarlo. Un día en que no pasó nadie aparece como «Sin actividad»: no hay nada que revisar dentro, pero conviene cerrarlo igual para que el saldo del cajón siga encadenado. Se cierra como cualquier otro: lo tocas, y en su cierre, que sale a cero, pulsas «Validar». Para ir al siguiente, vuelve a pulsar «Estado»: ese día ya no estará en la lista.
Contar el cajón billete a billete
En «Estado de la Caja» tienes también «Contar el cajón»: escribes cuántos billetes y monedas hay de cada valor y la app suma sola. Al final te dice si cuadra, o cuánto sobra o falta respecto a lo que debería haber.
Puedes cuadrar solo con el total, sin contar por valores. Pero contando el desglose, un descuadre se puede rastrear: «me falta un billete de 20» dice mucho más que «faltan 20 €». Un descuadre pequeño que se repite suele ser cambio mal dado; uno grande, un cobro sin apuntar.
Si lo guardado no coincide con lo que hay
Puede pasar al empezar: cierras días de atrás y su dinero sube a la caja mayor, pero en la realidad ya lo ingresaste hace tiempo. Cuenta lo que tengas guardado de verdad y pulsa «Corregir lo guardado». Ese número sustituye al que la app tenía apuntado, y a partir de ahí sigue sola. Si te bailó una cifra, no hace falta corregir encima: pulsa la ✕ de ese recuento en «Movimientos» y vuelve a contarlo.
El primer día: dile cuánto hay en el cajón
La app no puede saber con cuánto dinero empezaste. Entra en «Estado de la Caja», cuenta el efectivo y pulsa «Contar el dinero del cajón». A partir de ahí lo lleva sola. Puedes volver a hacerlo cuando quieras: si un día no te cuadra y no encuentras por qué, cuenta el dinero otra vez y sigue desde ahí en vez de arrastrar el error para siempre.
Preguntas que surgen el primer día
¿Y si se lleva el servicio hecho y paga otro día?
Toca su botón de forma de pago hasta que ponga «No pagó» 🚫, o cóbrale solo la parte que te haya dado con «Dividir». Lo que quede a deber aparece en su ficha del día como «Debe 40,00 €», y el día se puede cerrar igualmente.
Hay que marcarlo. No tocar nada significa que pagó en efectivo, así que un cliente que se va debiendo y al que no le marcas nada te cuadrará el cajón de menos.
Cuando vuelva y te pague, entra en «Cobros pendientes» —el botón aparece en el cierre cuando hay alguno— y púlsale a «Cobrar». El dinero entra en la caja del día en que te lo da, que es donde está de verdad, y las clientas reciben entonces los puntos de ese importe.
¿Y si le cobré de menos y no se lo voy a reclamar?
Por ejemplo: debía 24,50 € y te dio 24 €. Cobra los 24 € tal cual, y para los 0,50 € que faltan pulsa «Regularizar» en «Cobros pendientes». El ticket queda saldado y desaparece de la lista, pero esos 0,50 € no entran en la caja: no te descuadran el cajón ni el datáfono. Quedan apuntados en el cierre de ese día como diferencia asumida, con el motivo que escribas. No apuntes nunca un cobro por dinero que no te han dado: te sobrará en el cajón un importe que no existe.
¿Me equivoqué al cobrar un pendiente?
Mientras no hayas cerrado la caja de ese día, en el cierre verás cada cobro de días anteriores en su propia fila, debajo de «El total incluye … de días anteriores». Con el lápiz ✎ cambias la forma de pago o el importe (lo pusiste en efectivo y era con tarjeta, por ejemplo); con la ✕ lo quitas, y el ticket vuelve a «Cobros pendientes» para que se lo cobres a quien era. Si ya habías cerrado la caja, reábrela primero.
¿Y si me dice que me hace un Bizum o una transferencia?
Toca su botón de forma de pago hasta que ponga Bizum o Transferencia. Eso no lo da por cobrado: el ticket sigue debiendo, porque el dinero todavía no ha llegado. Lo que consigues es dejar anotado que ahí no tienes que esperar a que vuelva, sino mirar si te ha entrado.
Aparece en «Cobros pendientes» con el aviso «dijo que pagaría por transferencia — comprueba el banco». Cuando veas el ingreso, le das a «Cobrar» y entra en la caja de ese día.
¿Y si me paga un bono, o una parte?
Crear el bono no toca la caja: la clienta queda debiéndolo. Cuando te pague, pulsa «🎟️ Cobrar bono» en la caja de ese día, elige su bono, el importe y la forma de pago. Ese dinero entra en esa caja como venta y cobro; lo que falte lo cobras otro día igual. Y las citas que gastan una sesión del bono salen a 0 € con la marca 🎟️. Todo el detalle, en la guía de los bonos.
¿Los productos siempre dan puntos?
Lo decides tú. Viene activado, y se cambia desde el perfil de tu centro. Si lo apagas, el producto sigue apareciendo en la caja pero no acumula puntos.
¿Puedo mirar un día anterior?
Sí, con la flecha izquierda. Si ese día no lo habías cerrado, puedes cerrarlo entonces.
¿Y si alguien paga con dos formas a la vez?
Para eso está «Dividir». Pones cuánto en efectivo, cuánto con tarjeta, cuánto por Bizum… las que hagan falta. Si lo repartido no llega al total, lo que falte queda como pendiente de cobro.
¿Y si paga con sus puntos?
También desde «Dividir»: en la forma de pago elige «Puntos» y te salen las recompensas que esa clienta puede pagar con los puntos que tiene. Al elegir una, la app propone lo que vale (un descuento de 15 €, la tarifa del servicio que regala, la mitad de lo que falta…) y tú lo ajustas si hace falta. El resto lo cobras en efectivo o tarjeta como siempre.
Al guardar, la app hace el canje: descuenta los puntos, lo deja en el historial de la clienta y en la caja aparece una línea ⭐ Puntos. No es dinero, así que no cuadra ni con el cajón ni con el datáfono, y esa parte no vuelve a dar puntos. Si te equivocas, quita la línea de puntos en «Dividir» o bórrala desde la caja y los puntos vuelven a la clienta.