12 plantillas de mensajes de WhatsApp para tu peluquería o centro de estética
Escribir el mismo WhatsApp veinte veces cada tarde cansa, y cuando cansa se deja de hacer. Aquí tienes los mensajes que un centro pequeño necesita de verdad, escritos como se los escribirías tú a una clienta de toda la vida: cortos, con su nombre y con una sola pregunta. Copia el que necesites, cambia lo que va entre corchetes y envía.
- Recordatorio el día antes
- Recordatorio una hora antes
- Confirmación al reservar
- Clienta que no ha venido
- Hueco libre por una cancelación
- Cambio de cita por tu parte
- Cumpleaños
- Clienta que no viene desde hace meses
- Le toca repetir (raíces, uñas, cejas)
- Pedir una reseña en Google
- Campaña de temporada
- Cierre por vacaciones o festivo
Antes de copiar: las tres reglas que hacen que funcionen
- Nombre, servicio, día y hora. Un recordatorio sin el "jueves a las 17:00" obliga a la clienta a buscar la cita, y muchas no lo hacen.
- Una sola pregunta. "¿Nos confirmas?" o "¿Te viene bien?". Dos preguntas en el mismo mensaje se contestan a medias o no se contestan.
- Horario de tienda. Nada antes de las 9 ni después de las 21. Un WhatsApp a las 7 de la mañana no recuerda una cita: molesta.
1. Recordatorio el día antes
Cuándo: la tarde anterior, entre las 17:00 y las 20:00. Es el mensaje que más sillas vacías evita.
Fíjate en el final: "te la cambiamos sin problema" es lo que hace que quien iba a faltar sin avisar te avise, y ese hueco lo rellenas con la plantilla 5.
2. Recordatorio una hora antes
Cuándo: 60 minutos antes, o 15 si tu clientela vive al lado. Elimina el olvido de última hora. Más corto todavía: ya sabe de qué va.
Este es el que a mano no se puede mandar: a esa hora tienes las manos en otra clienta. Es el motivo por el que casi todos los centros acaban automatizando los recordatorios.
3. Confirmación al reservar
Cuándo: nada más apuntar la cita, sobre todo si la ha pedido por teléfono o por WhatsApp y no tiene nada escrito.
Las "24 horas" son tu política de cancelación dicha sin dar un discurso. Quien la lee al reservar la respeta mucho más que quien se la encuentra en un cartel.
4. Clienta que no ha venido
Cuándo: el mismo día, un rato después de la hora. Sin reproche: casi nadie falta a propósito, y un mensaje seco te cuesta la clienta.
Si es la segunda o tercera vez, cambia la última frase: "Para la próxima te pedimos una pequeña señal que se descuenta del servicio, ¿te parece bien?". Educado, y funciona.
5. Hueco libre por una cancelación
Cuándo: en cuanto alguien cancela. Va a dos o tres clientas que sabes que estaban esperando, no a toda la lista.
"Me acordé de que lo querías" es lo que convierte un aviso en un favor. Y si la primera dice que no, tienes el mensaje listo para la siguiente.
6. Cambio de cita por tu parte
Cuándo: un imprevisto tuyo (una baja, una avería, un retraso grande). Cuanto antes, mejor, y siempre con una alternativa concreta.
7. Cumpleaños
Cuándo: el día, por la mañana. Con un detalle real y con fecha de caducidad, o se queda en un "gracias" y nada más.
8. Clienta que no viene desde hace meses
Cuándo: a los 3 meses de su última cita (o al doble de lo que solía tardar). Es el mensaje más rentable de la lista: recuperar una clienta cuesta mucho menos que conseguir una nueva.
No preguntes por qué no ha vuelto: si fue por algo que no le gustó, te lo dirá sola; si simplemente se le pasó, la pregunta la hace sentir mal. Un hueco concreto es mejor invitación que un "cuando quieras".
9. Le toca repetir (raíces, uñas, cejas, láser)
Cuándo: unos días antes de que le toque, según el servicio: raíces cada 4-6 semanas, semipermanente cada 3, láser cuando lo marque la sesión anterior.
Este mensaje es agenda llena por adelantado: la clienta no tiene que acordarse de que le toca, y tú eliges el hueco que más te conviene llenar.
10. Pedir una reseña en Google
Cuándo: el mismo día del servicio, un par de horas después, y solo a quien se ha ido contenta. Con el enlace directo: si tiene que buscarte, no lo hace.
11. Campaña de temporada
Cuándo: dos o tres semanas antes del pico (Navidad, bodas, vuelta al cole). Uno por temporada, no uno por semana: el día que tu número se convierte en publicidad, dejan de leerte.
12. Cierre por vacaciones o festivo
Cuándo: una semana antes de cerrar, a quien tenga costumbre de venir esos días. Evita el "fui y estaba cerrado", que sienta peor que un no-show.
Lo que ninguna plantilla arregla: enviarlas a tiempo
Las plantillas 1 y 2 son las que más dinero te ahorran, y son justo las que más cuesta mandar a mano: cada tarde, una por cita, y la de una hora antes con las manos ocupadas. El día que hay lío es el día que se quedan sin enviar, y es el día que más citas tienes.
Por eso ReservaPuntos las envía solo: apuntas la cita y el recordatorio del día antes y el de una hora antes salen a su hora, desde el número de tu centro, sin que tengas que acordarte. Lo demás, del cumpleaños a la clienta que no vuelve, sigue siendo tuyo: para eso están estas plantillas.
Prueba con el crédito de tu invitación, sin permanencia ni comisión.
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